domingo, 22 de febrero de 2009

El Grafógrafo - Salvador Elizondo

Escribo. Escribo que escribo. Mentalmente me veo escribir que escribo y también puedo verme ver que escribo. Me recuerdo escribiendo ya y también viéndome que escribía. Y me veo recordando que me veo escribir y me recuerdo viéndome recordar que escribía y escribo viéndome escribir que recuerdo haberme visto escribir que me veía escribir que recordaba haberme visto escribir que escribía y que escribía que escribo que escribía. También puedo imaginarme escribiendo que ya había escrito que me imaginaría escribiendo que había escrito que me imaginaba escribiendo que me veo escribir que escribo.

SALVADOR ELIZONDO, El Grafógrafo

6 comentarios:

nico topadora dijo...

Es como esos cuadros que dentro esta dibujado el mismo cuadro y asi sucesivamente hasta la infinitud.
Sinceramente no conozco al autor.

[Cabecita Calesita] dijo...

Que texto sinuoso, jaja

toda una perlita :)



saludos Clariii :)

Powell dijo...

¿Una vida sin guarniciones nos llevaría lentamente hacia el suicidio?
¡Pero sin duda!
Hablar 10 min con un amigo después de un mal día, tomar un vino en la cena... son esos pequeños paraísos artificiales, guarniciones de la vida, las que dan algún sentido o al menos intentan justificar el enfrentarse al indeseable plato principal que vive el hombre promedio. Sólo eso lo sostiene.

¡Disfrutemos las papas!

Lindo texto, y también los tuyos.

Será hasta luego,
Powell

Clarita dijo...

Así se dice Powell, ¡Disfrutemos las papas! :)

Lucía dijo...

vengo a volar por unos instantes y
te extraño claaaraaaaaaaaaa
lucía oubiña:)

nico topadora dijo...

El señor Powell ha logrado sintetizar con sus palabras mi mensaje.